Frecuentemente nos gusta criticar a los profesores cuando las calificaciones de los exámenes o, en general, tenemos resultados malos. Tienes que entender claramente que el profesor solo califica l o que tú pones en el examen, pero él quien realmente se califica eres tú.
Debemos entender que a ningún profesor le gusta suspender a sus alumnos ya que ellos se culpan a sí mismos por el hecho de que los alumnos suspendan.
Para un profesor el no poder ayudar a un estudiante a desarrollar sus potencialidades es muy frustrante ya que se considera que ha fracasado.

También es una realidad que a muchos estudiantes intentar convencer a sus padres de que el profesor tiene la culpa de sus malas calificaciones. El enseñar no es tarea fácil y siempre hay profesores mejores que otros y debemos de recordar que la responsabilidad al estar estudiando es de nosotros y que los profesores y nuestros padres no tienen la culpa de nuestras malas calificaciones. Es necesario que tomes conciencia de que el estudio requiere preparación y tiempo., así pues en lo futuro sabremos que serás una persona honrada y exitosa y que no culparás a nadie de tus fracasos.
Muchas de las veces los estudiantes universitarios en su primer año se encuentran indecisos sobre el campo de estudio que han elegido, no saben cuales son los cursos principales y cuales los secundarios. Esto los lleva a un desinterés del estudio.
La falta de interés por el estudio principalmente es por un síntoma de pereza, la vacilación y la desorganización. En la pereza por lo regular encontramos al estudiante más clásico que estudia sus notas un día antes de los exámenes, tiene retraso y distracción y no termina sus actividades académicas. Al estudiante vacilante el día de hoy tiene demasiado interés por las clases y el día de mañana esta aburrido, tiene una gran desorganización y confusión en sus actividades académicas como:
· Tareas olvidadas
· Libros perdidos
· Un lugar de trabajo desordenado
Si como estudiante te identificas con cualquiera de los puntos mencionados es necesario que examines tus metas académicas ya que tu motivación para estudiar será relativamente de un nivel bajo. Es por ello que debes de saber firmemente que es lo que pretendes al estar en la universidad o en tu centro de estudio.Un estudiante universitario o de nivel profesional debe de estar muy bien preparado ya que esto le permitirá tener mejores posibilidades de empleo, mejores ingresos, ocupar un puesto a nivel dirección, Por ello si estas pensando en dejar la universidad deberías pensarlo larga y detenidamente.
Los beneficios intelectuales y espirituales de una educación universitaria son cruciales para lograr una vida pletórica de sentido.
Consejos para Mejores Resultados
en tus Estudios.
Si no estás dispuesto a esforzarte a diario es mejor que no sigas leyendo.
Usa una silla cómoda pero no demasiada.
La iluminación ha de ser buena y por la izquierda (si eres diestro). Por ejemplo es buena idea un flexo con una bombilla azul de 60 w . El resto de la habitación ha de tener una luz tenue.
Estudia en tu habitación. No en la cocina, ni en el comedor... Si no tienes sitio en casa búscate una biblioteca cercana.
La zona de estudio debe estar ventilada. Tus neuronas necesitan oxígeno. La mesa ha de estar limpia y despejada de aquello que pueda distraerte (tele, equipo de música, juguetes, revistas, muñecos). Pero el lugar de estudio debe ser agradable. No se estudia con música. Solo puedes escuchar música suave cuando hagas tareas rutinarias y que no requieran casi nada de concentración. Prepara todo aquello que puedes necesitar para luego no tener excusas para levantarte. Agua, libros... Es mejor el estudio individual, sobre todo en época de exámenes.Planifica el estudio: hazte un horario de estudio para diario y uno especial para la semana antes del examen. Ten tu horario en lugar bien visible.En el horario, procura alternar Ciencias/Letras. Deja lo más fácil y rutinario para el principio y el final de las horas de estudio.
Los periodos de estudio serán de unos 50 minutos alternando con 10 minutos de descanso. ( No prolongues ni un minuto los periodos de descanso que te fijes). Casi nadie puede estudiar, por ejemplo, 2 horas seguidas sin descansar. Aprovecha los periodos de descanso para: ir al servicio, merendar, llamar a los amigos, hacer recados. No abuses de la tele. Si hay algún programa que quieras ver, incluirlo en tu horario de estudio como un periodo de descanso.Si estás inseguro y crees que te faltará fuerza de voluntad, pide a tus padres que te ayuden a cumplir el horario.Tus padres te pueden ayudar también, por ejemplo, tomándote la lección.
¿Cuánto estudiar a diario?
· De 4 a 6 años 15-30 min. /día ..................... 3 ó 4 días/semana.
· De 7 a 12 años 1-2 h/día................................. 5 días /semana.
· De 13 a 18 años 2-3 h/día............................5 ó 6 días/semana.
¿Cuánto estudiar a diario?· De 4 a 6 años 15-30 min. /día ..................... 3 ó 4 días/semana.
· De 7 a 12 años 1-2 h/día................................. 5 días /semana.
· De 13 a 18 años 2-3 h/día............................5 ó 6 días/semana.
Estas indicaciones pueden variar mucho según tu capacidad, el número de suspensos, la proximidad de los exámenes (en época de exámenes estudia todo lo que sea necesario), etc.
Pase lo que pase NUNCA duermas menos de 6 horas por la noche. El cansancio te hará rendir menos en los exámenes. Si no tienes tiempo para estudiar, planifícate. No hagas creer a tus ingenuos padres que eres muy estudioso porque te quedas por la noche sin dormir para poder estudiar.
No vale decir: Hoy no tengo que estudiar porque los profesores no me pusieron tarea. Seguro que tienes esquemas que hacer, repasar temas difíciles, trabajos pendientes, leer libros... Una buena idea es leerse el tema que el profesor va a explicar al día siguiente. Es muy bueno para alumnos que les cuesta mantener la atención durante toda la hora de clase porque estarán especialmente atentos cuando el Prof. explique aquello que no comprendimos en el libro.
Planifica bien los trabajos y no los dejes para el final. Quítatelos de en medio cuanto antes.
Evita que tus amigos llamen durante el estudio. Diles cuáles son tus ratos de descanso para que te llamen en ese momento.El lugar de estudio debe ser agradable, pero sin motivos de distracción.
Es bueno consultar enciclopedias u otros textos.
Si pierdes la atención en clase a los 10 minutos, toma apuntes. Así es más difícil despistarse. Además tendrás todo lo que haya explicado el profesor. Puedes usar abreviaturas, símbolos... Generalmente no te recomiendo pasar los apuntes a limpio porque ese tiempo es más valioso para hacer esquemas o estudiar.
Si ves problemas insuperables pide consejo al psicólogo de tu centro escolar. Ir al psicólogo no es estar loco. También tu tutor del centro escolar puede ayudarte. No conviene dejar problemas importantes sin resolver.
Tú sabes que para mover cargas muy pesadas, cargas que requieren una fuerza superior a la que tiene cualquier hombre, se usan unos instrumentos que se llaman palancas. Pues bien, para mover la voluntad, para iniciar su movimiento en cada caso, se necesitan también palancas. ¿Sabes qué nombre técnico tienen estas "palancas" dentro de la psicología? Tienen el nombre de "motivos". Los motivos son esas palancas que mueven la voluntad.He adivinado lo que estás pensando en este momento: "Acabo de hacer el gran descubrimiento de mi vida. Es maravilloso que existan palancas para mover esa carga tan pesada que es el estudio de cada día. Los motivos son mi liberación." Estoy de acuerdo contigo en que los motivos son algo importantísimo, de gran ayuda para el estudiante. Pero no llegues a la falsa conclusión de que hacen innecesario el esfuerzo personal.
Los motivos despiertan el interés, ayudan a centrar la atención, estimulan el deseo de aprender, conducen al esfuerzo. Aquí termina la función de los motivos. A partir de aquí empieza tu esfuerzo. Si éste llega habrás conseguido tener mucho interés por algunas cosas, pero no aprender esas cosas.
Debes saber, además, que los motivos no surgen por sí mismos, sino que hay que adquirirlos y cultivarlos. También conviene que sepas que no sirve cualquier motivo: hay motivos buenos y malos, mejores y peores que otros. Antes te decía que tienes una voluntad débil para el estudio. Ahora te añado que, la causa principal de tu problema es que careces de motivos para estudiar. Tienes pocos motivos y, además, son motivos pobres, poco valiosos. Un ejemplo de motivo pobre: estudiar para superar un examen. Un ejemplo de motivo valioso: estudiar para saber.
Pase lo que pase NUNCA duermas menos de 6 horas por la noche. El cansancio te hará rendir menos en los exámenes. Si no tienes tiempo para estudiar, planifícate. No hagas creer a tus ingenuos padres que eres muy estudioso porque te quedas por la noche sin dormir para poder estudiar.
No vale decir: Hoy no tengo que estudiar porque los profesores no me pusieron tarea. Seguro que tienes esquemas que hacer, repasar temas difíciles, trabajos pendientes, leer libros... Una buena idea es leerse el tema que el profesor va a explicar al día siguiente. Es muy bueno para alumnos que les cuesta mantener la atención durante toda la hora de clase porque estarán especialmente atentos cuando el Prof. explique aquello que no comprendimos en el libro.
Planifica bien los trabajos y no los dejes para el final. Quítatelos de en medio cuanto antes.
Evita que tus amigos llamen durante el estudio. Diles cuáles son tus ratos de descanso para que te llamen en ese momento.El lugar de estudio debe ser agradable, pero sin motivos de distracción.
Es bueno consultar enciclopedias u otros textos.
Si pierdes la atención en clase a los 10 minutos, toma apuntes. Así es más difícil despistarse. Además tendrás todo lo que haya explicado el profesor. Puedes usar abreviaturas, símbolos... Generalmente no te recomiendo pasar los apuntes a limpio porque ese tiempo es más valioso para hacer esquemas o estudiar.
Si ves problemas insuperables pide consejo al psicólogo de tu centro escolar. Ir al psicólogo no es estar loco. También tu tutor del centro escolar puede ayudarte. No conviene dejar problemas importantes sin resolver.
La Motivación en el Estudio
Te faltan motivos para estudiar.
Tú sabes que para mover cargas muy pesadas, cargas que requieren una fuerza superior a la que tiene cualquier hombre, se usan unos instrumentos que se llaman palancas. Pues bien, para mover la voluntad, para iniciar su movimiento en cada caso, se necesitan también palancas. ¿Sabes qué nombre técnico tienen estas "palancas" dentro de la psicología? Tienen el nombre de "motivos". Los motivos son esas palancas que mueven la voluntad.He adivinado lo que estás pensando en este momento: "Acabo de hacer el gran descubrimiento de mi vida. Es maravilloso que existan palancas para mover esa carga tan pesada que es el estudio de cada día. Los motivos son mi liberación." Estoy de acuerdo contigo en que los motivos son algo importantísimo, de gran ayuda para el estudiante. Pero no llegues a la falsa conclusión de que hacen innecesario el esfuerzo personal. Debes saber, además, que los motivos no surgen por sí mismos, sino que hay que adquirirlos y cultivarlos. También conviene que sepas que no sirve cualquier motivo: hay motivos buenos y malos, mejores y peores que otros. Antes te decía que tienes una voluntad débil para el estudio. Ahora te añado que, la causa principal de tu problema es que careces de motivos para estudiar. Tienes pocos motivos y, además, son motivos pobres, poco valiosos. Un ejemplo de motivo pobre: estudiar para superar un examen. Un ejemplo de motivo valioso: estudiar para saber.
La Motivación en el Estudio
El estudio no es algo que se engendra a sí mismo, sino algo que necesita ser motivado (estimulado) para que surja y para que continúe. Una persona está motivada para un aprendizaje cuando descubre que existe relación entre ese aprendizaje y alguna necesidad personal.Hay un tipo de motivación que se basa en satisfacer necesidades externas del estudiante. Para ello, otras personas (padres y profesores) le ofrecen incentivos. A continuación, te pongo un ejemplo:
· Dinero
· Una moto
· Ir al extranjero
· Dejarte salir el fin de semana
Esta motivación se llama extrínseca o incentivación. Existe un segundo tipo de motivación que se basa en satisfacer necesidades internas del estudiante. Además, es realizada por el propio estudiante. El estudiante se motiva a sí mismo. Por eso se llama automotivación o motivación intrínseca.Es una motivación sin incentivos (sin estímulos que vienen de fuera del estudiante).
Conviene que te preguntes a ti mismo qué es lo que te mueve, habitualmente, a estudiar ¿te mueves, preferentemente, por incentivos o por necesidades interiores (motivos, automotivación)? Sospecho me puedes corregir si me equivoco que te mueves únicamente por incentivos: sólo para obtener elogios, premios, buenas calificaciones, etc., y para evitar posibles censuras, castigos, malas calificaciones, etc.
Esto no te ocurre solamente a ti, le ocurre a muchos estudiantes.No está mal estudiar con incentivos. Lo que si está mal es que ésa sea la única motivación. Hay que recurrir a los dos tipos de motivación, ya que se complementan entre sí. Pero conviene recurrir mucho más a la automotivación que a la
incentivación, sobre todo después de la infancia.
Habrás observado que un niño es capaz de "matarse a estudiar" para conseguir una buena calificación o para ser el primero de la clase. A los chicos mayores, como tú, ya no les "emocionan" tanto este tipo de cosas.
Te aconsejo que apeles más a la automotivación, no sólo porque está más de acuerdo con los intereses de tu edad actual, sino también porque es una motivación más completa, más eficaz y más formativa. El estudiante que sabe automotivarse necesita pocos incentivos o ninguno.
Los aspectos ambientales:
1. Procurar que tu ambiente familiar sea agradable
2. Tener un lugar tranquilo para estudiar
3. Disponer de silla y mesa cómodas.
4. Trabajar con buena luz, natural o artificial.
5. Evitar los ruidos: el silencio te ayudará a concentrarte
Los aspectos personales:
1. Estudiar cada día a la misma hora.
2. Buscar para ello el momento en que te sientas más descansado.
3. Dormir lo suficiente todas las noches.
4. No hacer grandes esfuerzos antes del estudio.
5. Alejar de tu mente las preocupaciones y los disgustos.
6. Si además de todo esto pones buena voluntad y entusiasmo, verás como tu estudio será más eficaz y pronto cosecharás sus frutos.
Comunicación con los Profesores.
El vivir dentro o fuera de los recintos estudiantiles; no va poder evitar que existan las relaciones profesores-alumnos; son inevitables y por lo tanto tendrás que afrontarlo como un ser adulto ya que en este lapso de la vida; los profesores te exigirán mas y tolerarán menos excusas. Esperan que te comportes como adulto y té exigirán más y tolerarán menos las disculpas, que en las instituciones anteriores en las que has estado. Al principio algunos profesores te parecerán fríos o antipáticos la primera vez que trates de comunicarte con ellos. Sin embargo la mayoría, pero no todos los profesores se interesan sinceramente en ayudarnos a nosotros como estudiantes, a pesar de que nosotros como estudiantes los busquen para que nos orienten.
Algunos estudiantes piensan sin embargo creemos que el desafío de la Universidad radica principalmente en evitar a los profesores exigentes y engañar a los otros.
Por su parte los profesores piensan que los alumnos estamos mas enfocados en divertirse, copiar las tareas y los exámenes. Este tipo de discusión podríamos prolongarla indefinidamente, teniendo los dos lados parcialmente razón y equivocándose en mucho. En la vida hallaras profesores mediocres y capaces así como alumnos inferiores y superiores. Tales diferencias son inevitables en cualquier empresa humana.
Habrás observado que un niño es capaz de "matarse a estudiar" para conseguir una buena calificación o para ser el primero de la clase. A los chicos mayores, como tú, ya no les "emocionan" tanto este tipo de cosas.
Te aconsejo que apeles más a la automotivación, no sólo porque está más de acuerdo con los intereses de tu edad actual, sino también porque es una motivación más completa, más eficaz y más formativa. El estudiante que sabe automotivarse necesita pocos incentivos o ninguno.
Condiciones para el estudio.
Tu inteligencia y tu esfuerzo personales te ayudarán mucho en tu trabajo de estudiante. Pero no creas que sólo con ellos puedes alcanzar el éxito; hay otros aspectos fundamentales que debes tener en cuenta Los aspectos ambientales:
Los aspectos ambientales:1. Procurar que tu ambiente familiar sea agradable
2. Tener un lugar tranquilo para estudiar
3. Disponer de silla y mesa cómodas.
4. Trabajar con buena luz, natural o artificial.
5. Evitar los ruidos: el silencio te ayudará a concentrarte
Los aspectos personales:
1. Estudiar cada día a la misma hora.
2. Buscar para ello el momento en que te sientas más descansado.
3. Dormir lo suficiente todas las noches.
4. No hacer grandes esfuerzos antes del estudio.
5. Alejar de tu mente las preocupaciones y los disgustos.
6. Si además de todo esto pones buena voluntad y entusiasmo, verás como tu estudio será más eficaz y pronto cosecharás sus frutos.
Comunicación con los Profesores.
El vivir dentro o fuera de los recintos estudiantiles; no va poder evitar que existan las relaciones profesores-alumnos; son inevitables y por lo tanto tendrás que afrontarlo como un ser adulto ya que en este lapso de la vida; los profesores te exigirán mas y tolerarán menos excusas. Esperan que te comportes como adulto y té exigirán más y tolerarán menos las disculpas, que en las instituciones anteriores en las que has estado. Al principio algunos profesores te parecerán fríos o antipáticos la primera vez que trates de comunicarte con ellos. Sin embargo la mayoría, pero no todos los profesores se interesan sinceramente en ayudarnos a nosotros como estudiantes, a pesar de que nosotros como estudiantes los busquen para que nos orienten.
Algunos estudiantes piensan sin embargo creemos que el desafío de la Universidad radica principalmente en evitar a los profesores exigentes y engañar a los otros.
Por su parte los profesores piensan que los alumnos estamos mas enfocados en divertirse, copiar las tareas y los exámenes. Este tipo de discusión podríamos prolongarla indefinidamente, teniendo los dos lados parcialmente razón y equivocándose en mucho. En la vida hallaras profesores mediocres y capaces así como alumnos inferiores y superiores. Tales diferencias son inevitables en cualquier empresa humana.
EL VERDADERO RETO PARA LOS ESTUDIANTES Y LOS PROFESORES ESTA EN TRABAJAR JUNTOS HACIA METAS COMUNES, ACEPTANDO DIFERENCIAS DESDE CADA PUNTO DE VISTA...
CONSEJOS PARA UNA BUENA RELACIÓN,
ALUMNO(A) -PROFESOR.
· Estar sentado en tu lugar antes de que comience la clase el profesor.
· No llegar tarde a clase, provocara una mala impresión de ti.
· Debes de estar atento y alerta en clase.
· No te duermas ni bosteces en clase.
· Prepara tus tareas escritas lo mas limpias posibles. (Una tarea sucia causaría una mala impresión de ti).
· Aceptar y obedecer las correcciones orales y escritas que nos digan.
· Forma tu propia opinión acerca de los profesores.
· Si ves que te desagrada un profesor, trabaja tiempo extra, no pienses en quejarte y actuar hostilmente podrías salir dañado o alguien cerca de ti.
· Evita excusas y elogios a los profesores.
· Acepta plena responsabilidad por tus propias faltas y fracasos. No creas que engañas a nadie cuando culpas a tus profesores.
Donde están los fallos de los estudiantes.
Desde hace varias décadas muchos autores vienen demostrando que en el rendimiento escolar de un alumno influye un amplio número de factores, de distinto tipo. Haciendo una inevitable y consciente simplificación podríamos agrupar dichos factores en los siguientes grupos:
Factores intelectuales:
En este grupo incluimos capacidades y aptitudes, inteligencia en general. Es obvio que, en igualdad de condiciones, rinde más y mejor un sujeto bien dotado intelectualmente que un sujeto limitado, mediocre y que no ha llegado a conseguir un adecuado nivel de desarrollo intelectual.
Factores psíquicos:
Además de los factores de tipo intelectual, hay otros de tipo psicológico, que también tienen una decisiva incidencia en el rendimiento, como son: la personalidad, la motivación, el autoconcepto, la adaptación, etc. Es un dato de evidencia que los fracasos escolares se dan con una mayor frecuencia en alumnos que viven problemas emocionales o afectivos, carentes de estabilidad, equilibrio y tensiones internas, debidos a múltiples causas y circunstancias personales y ambientales.
Factores de tipo socio ambiental:
No es menos decisiva la influencia negativa que ejercen en el rendimiento los condicionantes ambientales que rodean al alumno, como son: familia, barrio, estrato social del que procede. Es evidente que el llamado fracaso escolar está más generalizado y arraigado en aquellas capas sociales más desposeídas económica y culturalmente. De forma que entre colegios rurales, periféricos, suburbiales y los ubicados en niveles o zonas medias o elevadas, se dan diferencias en el porcentaje de fracasos. Lo que nos llevan a admitir, por mucho que ello duela, que la inferioridad de condiciones de partida de unos alumnos con relación a otros va a ser muy decisiva en toda la trayectoria curricular del alumno.
Factores pedagógicos:
Finalmente, son frecuentes, además de los señalados, otro tipo de factores que también tienen mucho que ver con el rendimiento. En este grupo hacemos referencia a un campo de variables que bien podríamos denominar de tipo pedagógico. En este grupo incluimos y podemos explicitar, entre otros, el dominio de aquellos aprendizajes que son instrumentales y básicos para las distintas tareas y asimilación de los diferentes contenidos escolares, por estar en la base de una gran parte de ellos: comprensión y rapidez lectoras, riqueza de vocabulario, automatismos de cálculo, metodología de estudio etc.
En síntesis, podemos concluir, como acertadamente afirma M. Yela que en el rendimiento escolar están presentes tres dimensiones esenciales del alumno: el poder (aptitudes); el querer (actitudes); y el saber hacer (metodología).
Es decir, las aptitudes intelectuales que posee el alumno y que en principio determinan sus logros escolares; las actitudes o disposición con que se enfrenta al medio escolar: motivación, constancia, tenacidad, esfuerzo; y finalmente, el modo, las estrategias, el uso de técnicas, medios e instrumentos que favorecen o dificultan los logros del aprendizaje en general.
Más concretamente, intentando especificar dónde se localizan las causas que motivan un bajo rendimiento, y que pueden originar un fracaso escolar, suelen señalarse los siguientes fallos:
· Dificultades de comprensión para captar las explicaciones de los profesores o los textos y dificultades asimismo de expresión, clara y precisa, para expresarse tanto oral como por escrito.
· No saber utilizar un método adecuado que les favorezca la comprensión, es decir: memorizar sin comprender, no consultar las palabras o conceptos que se desconocen, no valerse de esquemas y resúmenes, no ordenar las ideas adecuadamente, etc.
· Quedarse con dudas o sin aclarar dificultades por no atreverse a preguntarlas a los profesores o compañeros, no consultar enciclopedias o diccionarios, no acudir a textos de cursos pasados para recordar conceptos olvidados o mal asimilados, etc.
· No hacer aplicaciones prácticas o ejercicios que obliguen a aplicar a problemas o situaciones concretas los conceptos aprendidos: narraciones, traducciones, problemas de matemáticas...
· No memorizar suficientemente, limitándose aprender con alfileres los contenidos, o no ejercitándose en una memorización inmediata, con lo que no se asimila en profundidad.
· Presentar los trabajos poco ordenados, confusos, mal estructurados, sin claridad ni corrección...
· Dificultades para concentrarse y dominar la atención tanto en el estudio personal, como en las explicaciones de los profesores.
· Manifestar actitudes negativas y de rechazo hacia el colegio, los profesores, las tareas escolares... dificultando el ambiente de la clase, las buenas relaciones...
Además de los aspectos mencionados que tienen una indudable influencia negativa en el rendimiento de los alumnos y que son fallos frecuentes que a muchos les llevan al fracaso escolar, se dan otros aspectos, más profundos y fundamentales siendo decisivos en el rendimiento. Nos referimos a:
· La capacidad intelectual y aptitudes para las distintas áreas de aprendizaje: lengua, matemáticas...
· El modo de ser, carácter y personalidad.... Indudablemente el fracaso escolar afecta más a alumnos problemáticos, nerviosos, inseguros, inestables.
· La vida familiar y pautas educativas que han propiciado infantilismo, sobreprotección, falta de control y exigencia, problemas de relación entre los padres, entre padres/hijos.
· Un ambiente social, pandas, diversiones..., que perjudican los intereses formativos y académicos de los alumnos.
· Finalmente, también tienen una influencia decisiva las actitudes y opiniones del colegio para con el alumno durante su trayectoria pasada y presente. Los alumnos despreciados, ignorados, castigados o faltos de una adecuada relación con los profesores y los compañeros, rinden menos y son más propicios al bajo rendimiento.
El cuestionario que figura a continuación intenta detectar y evaluar dónde están los fallos o propensiones negativas de cada alumno procurando que tomen conciencia de ellos y evitarlos cuanto sea posible. Para ello haz de contestar con sinceridad, analizar los resultados obtenidos en cada campo y tomare las medidas oportunas. En otro lugar se hablará de los cuestionarios que miden aptitudes intelectuales
Donde están los fallos de los estudiantes.
Desde hace varias décadas muchos autores vienen demostrando que en el rendimiento escolar de un alumno influye un amplio número de factores, de distinto tipo. Haciendo una inevitable y consciente simplificación podríamos agrupar dichos factores en los siguientes grupos:
Factores intelectuales:
En este grupo incluimos capacidades y aptitudes, inteligencia en general. Es obvio que, en igualdad de condiciones, rinde más y mejor un sujeto bien dotado intelectualmente que un sujeto limitado, mediocre y que no ha llegado a conseguir un adecuado nivel de desarrollo intelectual.
Factores psíquicos:
Además de los factores de tipo intelectual, hay otros de tipo psicológico, que también tienen una decisiva incidencia en el rendimiento, como son: la personalidad, la motivación, el autoconcepto, la adaptación, etc. Es un dato de evidencia que los fracasos escolares se dan con una mayor frecuencia en alumnos que viven problemas emocionales o afectivos, carentes de estabilidad, equilibrio y tensiones internas, debidos a múltiples causas y circunstancias personales y ambientales.
Factores de tipo socio ambiental:
No es menos decisiva la influencia negativa que ejercen en el rendimiento los condicionantes ambientales que rodean al alumno, como son: familia, barrio, estrato social del que procede. Es evidente que el llamado fracaso escolar está más generalizado y arraigado en aquellas capas sociales más desposeídas económica y culturalmente. De forma que entre colegios rurales, periféricos, suburbiales y los ubicados en niveles o zonas medias o elevadas, se dan diferencias en el porcentaje de fracasos. Lo que nos llevan a admitir, por mucho que ello duela, que la inferioridad de condiciones de partida de unos alumnos con relación a otros va a ser muy decisiva en toda la trayectoria curricular del alumno.
Factores pedagógicos:
Finalmente, son frecuentes, además de los señalados, otro tipo de factores que también tienen mucho que ver con el rendimiento. En este grupo hacemos referencia a un campo de variables que bien podríamos denominar de tipo pedagógico. En este grupo incluimos y podemos explicitar, entre otros, el dominio de aquellos aprendizajes que son instrumentales y básicos para las distintas tareas y asimilación de los diferentes contenidos escolares, por estar en la base de una gran parte de ellos: comprensión y rapidez lectoras, riqueza de vocabulario, automatismos de cálculo, metodología de estudio etc.
En síntesis, podemos concluir, como acertadamente afirma M. Yela que en el rendimiento escolar están presentes tres dimensiones esenciales del alumno: el poder (aptitudes); el querer (actitudes); y el saber hacer (metodología).
Es decir, las aptitudes intelectuales que posee el alumno y que en principio determinan sus logros escolares; las actitudes o disposición con que se enfrenta al medio escolar: motivación, constancia, tenacidad, esfuerzo; y finalmente, el modo, las estrategias, el uso de técnicas, medios e instrumentos que favorecen o dificultan los logros del aprendizaje en general.
Más concretamente, intentando especificar dónde se localizan las causas que motivan un bajo rendimiento, y que pueden originar un fracaso escolar, suelen señalarse los siguientes fallos:
· Dificultades de comprensión para captar las explicaciones de los profesores o los textos y dificultades asimismo de expresión, clara y precisa, para expresarse tanto oral como por escrito.
· No saber utilizar un método adecuado que les favorezca la comprensión, es decir: memorizar sin comprender, no consultar las palabras o conceptos que se desconocen, no valerse de esquemas y resúmenes, no ordenar las ideas adecuadamente, etc.
· Quedarse con dudas o sin aclarar dificultades por no atreverse a preguntarlas a los profesores o compañeros, no consultar enciclopedias o diccionarios, no acudir a textos de cursos pasados para recordar conceptos olvidados o mal asimilados, etc.
· No hacer aplicaciones prácticas o ejercicios que obliguen a aplicar a problemas o situaciones concretas los conceptos aprendidos: narraciones, traducciones, problemas de matemáticas...
· No memorizar suficientemente, limitándose aprender con alfileres los contenidos, o no ejercitándose en una memorización inmediata, con lo que no se asimila en profundidad.
· Presentar los trabajos poco ordenados, confusos, mal estructurados, sin claridad ni corrección...
· Dificultades para concentrarse y dominar la atención tanto en el estudio personal, como en las explicaciones de los profesores.
· Manifestar actitudes negativas y de rechazo hacia el colegio, los profesores, las tareas escolares... dificultando el ambiente de la clase, las buenas relaciones...
Además de los aspectos mencionados que tienen una indudable influencia negativa en el rendimiento de los alumnos y que son fallos frecuentes que a muchos les llevan al fracaso escolar, se dan otros aspectos, más profundos y fundamentales siendo decisivos en el rendimiento. Nos referimos a:
· La capacidad intelectual y aptitudes para las distintas áreas de aprendizaje: lengua, matemáticas...
· El modo de ser, carácter y personalidad.... Indudablemente el fracaso escolar afecta más a alumnos problemáticos, nerviosos, inseguros, inestables.
· La vida familiar y pautas educativas que han propiciado infantilismo, sobreprotección, falta de control y exigencia, problemas de relación entre los padres, entre padres/hijos.
· Un ambiente social, pandas, diversiones..., que perjudican los intereses formativos y académicos de los alumnos.
· Finalmente, también tienen una influencia decisiva las actitudes y opiniones del colegio para con el alumno durante su trayectoria pasada y presente. Los alumnos despreciados, ignorados, castigados o faltos de una adecuada relación con los profesores y los compañeros, rinden menos y son más propicios al bajo rendimiento.
El cuestionario que figura a continuación intenta detectar y evaluar dónde están los fallos o propensiones negativas de cada alumno procurando que tomen conciencia de ellos y evitarlos cuanto sea posible. Para ello haz de contestar con sinceridad, analizar los resultados obtenidos en cada campo y tomare las medidas oportunas. En otro lugar se hablará de los cuestionarios que miden aptitudes intelectuales

