Estar en forma.
A estas alturas de los estudios, has pasado por distintas etapas y momentos, ya has tenido experiencias de todo tipo, tanto positivas como negativas, pero constatas que cada vez te resulta más difícil concentrarte, te sientes preocupado o agobiado ante el futuro te cansas mis rápidamente, no memorizas con la misma facilidad que antes tienes temor de no poder abarcar todo lo que quisieras o de no superar las dificultades cada vez mayores, te agobias y sientes ganas de abandonar, etc., etc.
Ante esta situación, no tiene sentido el desánimo o el entreguismo, antes al contrarío, seria muy conveniente que te replantearas tu papel de estudiante y adoptaras algunas medidas para «estar en forma»
¿Qué es estar en forma?
Es un estado general de bienestar, tanto físico como psíquico, que favorece la concentración y la asimilación y, en consecuencia, aumenta el aprovechamiento escolar. ¿Cómo se consigue? No hay una «receta» que pueda aplicarse de forma universal y con eficacia, pero si una serie de TÉCNICAS y de NORMAS que bien aplicadas y adaptadas a tu situación personal, pueden ayudar a crear ese estado general de bienestar que te ha de facilitar el estudio y tus relaciones personales. Vamos a analizar y repasar algunas situaciones, al propio tiempo que te ofrecemos formas de actuación:
1. ALIMENTACION:
La dieta es algo que has de cuidar y atender Una dieta equilibrada exige que sea rica en fósforo, calcio y vitaminas. Como todos estos componentes se encuentran en los vegetales, pescado, leche, huevos y frutas, no entraña mayor riesgo si sigues una dieta variada y rica.
Aspectos que has de tener en cuenta:
o El rendimiento escolar se ve dificultado por las comidas copiosas. Es preferible realizar comidas con poca cantidad de alimentos pero repetidas varias veces al día. Así se favorece la digestión.
o Para prevenir el estreñimiento que tantos problemas acarrea, es conveniente añadir a la dieta alimentos que sean ricos en fibra.
o Intenta modificar ciertos hábitos de comida que todavía perduran en nuestra sociedad, y evita las prisas comiendo despacio.
2. EL SUEÑO Y EL DESCANSO:
El sueño es la mejor forma de descansar y de reponer el agotamiento. Como norma general, debes dormir entre 7 y 9 horas diarias. Pero esta cifra es algo meramente orientativo, reparando más en la calidad y condiciones del sueño que en la cantidad. Una forma ininterrumpida y profunda de dormir elimina el cansancio y favorece el aprovechamiento, mientras que lo contrario invita a la desgana y a la fatiga.
Formas de conseguirlo:
* Un baño de agua tibia antes de cenar o de acostarse, a menudo ayuda a tener un sueño más tranquilo y de calidad.
* Hacer algunos ejercicios de respiración profunda antes de acostarse y ante los primeros síntomas de cansancio o de agotamiento.
* No llevar a la cama los problemas personales, familiares o escolares.
* Tendido en la cama, puedes leer algo. La lectura te va a hacer olvidar tus problemas y el cansancio de la vista te llevará poco a poco al sueño.
3. LA UTILIZACIÓN DE ESTIMULANTES:

Hay muchos estudiantes que piensan que el uso de estimulantes favorece el aprendizaje y ayuda a mantener la atención en el estudio, evitando el cansancio y el sueño. Nada más lejos de la realidad. Aquellos que toman pastillas para estimular sus capacidades intelectuales aprenden y olvidan lo aprendido con la misma rapidez:
* Las anfetaminas: Dentro de los fármacos, los estimulantes más usados son las ANFETAMINAS que producen un estado eufórico muy rápido dentro del cerebro. Con ellas se consigue aumentar la atención, la capacidad de concentración y la memoria. Pero a su vez estos fármacos producen el agotamiento del sistema nervoso y una falta de solidez en los conocimientos adquiridos, ya que el sujeto se encuentra en un estado de ilusión, incapaz de interrelacionar y asentar esos conocimientos Por otra parte, si se toman pastillas esporádicamente, el agotamiento puede subsanarse con el sueño, pero si el uso es continuado, este agotamiento puede llegar a desencadenar complicados procesos depresivos.
* El café y el té: No está demostrado que las sales de fósforo y los poli vitamínicos. sustancias que a menudo se usan para ayudar a estudiar, actúen sobre la memoria y sobre la capacidad de concentración, si lo hacen en cambio la aspirina y la cocaína que contiene el café o el té.
Una taza grande de café o de té puede contener unos 0.15 gramos de cafeína. En estas dosis pequeñas la cafeína mejora la mayoría de las actividades mentales, sin embargo en dosis grandes, a partir de 0,36 gramos, impide el sueño y puede llegar a causar efectos depresivos.
No obstante, café, té o cacao son estimulantes bastante inocuos, que ayudan desde siempre a los estudiantes a estar despiertos y atentos sin apenas consecuencias físicas negativas. A pesar de todo, es conveniente dosificarlos porque su uso puede provocar efectos secundarios.
* El tabaco y el alcohol: Habrás oído muchas veces que el tabaco calma la ansiedad y alivia la tensión. Sin embargo los efectos comprobados sobre el organismo son aumento de ritmo cardíaco, de la presión de la sangre y del metabolismo basal. El hecho de fumar ni mejora ni empeora la capacidad de estudiar Los problemas son de otro tipo.Igualmente, el alcohol no ayuda a estudiar, sino que produce un descenso en la percepción de la realidad.
Para favorecer la oxigenación del organismo y otras funciones biológicas, es aconsejable beber varios litros al día de agua, zumos u otros asimilados.
4. LA FATIGA:
Factores que la producen y modo de combatirla: En términos generales, la fatiga se manifiesta por la disminución de la capacidad energética de un sujeto y que suele ser consecuencia de la realización de un gran esfuerzo. Ahora bien, hay otra fatiga psíquica y escolar que no es otra cosa que el cansancio experimentado tras la realización de actividades de tipo escolar muy prolongadas o de extrema dificultad, Esta fatiga es la que te va a producir un bajo rendimiento en el estudio, además de hacer que te sientas irritable, de mal humor, que tengas dificultad para concentrarte y disminuya tu capacidad para la asimilación y la retención memorística. Son muchos los factores que contribuyen a generar esta fatiga. Vamos a determinar algunos, dejando a tu criterio que amplíes esta lista:* La ansiedad: Ante el volumen de conocimientos que tienes que memorizar en un corto espacio de tiempo, se produce una sobrecarga de la memoria que genera un estado de tensión y de ansiedad. La falta de planificación de las horas dedicadas al estudio, preparación de exámenes y repasos va a producir, igualmente, un estado grande de ansiedad difícil de combatir.
* El estrés: El trabajo intelectual prolongado, sin descansos adecuados, y el poco tiempo dedicado al esparcimiento y al sueño, a menudo, dan lugar al estrés y al nerviosismo. El valor excesivo que se da a las notas y al rendimiento académico, lleva muchas veces a considerar como un fracaso de la personalidad, lo que no es más que un fracaso académico parcial y por consiguiente superable.
* Desconocimiento de las técnicas de estudio más adecuadas: Este desconocimiento trae como consecuencia un aumento de las horas dedicadas al estudio y un bajo rendimiento académico, además de producir un mayor grado de irritabilidad y de tensión emocional.
La forma de combatir esta sobrecarga mental pasa necesariamente por poner en práctica todo lo que hemos apuntado antes: una alimentación equilibrada y acorde con tu edad y el tipo de vida que llevas, dormir lo suficiente y dosificar los períodos de descanso, planificar las horas dedicadas al estudio y aplicar las técnicas de estudio más adecuadas para cada asignatura.
5. RESPIRACION Y RELAJACION:Ambas son técnicas que todo estudiante ha de aprender y manejar para mantener en forma y en buenas condiciones tanto .a memoria como el resto de facultades mentales.
* Respiración: Es la primera necesidad biológica. Hay tres tipos de respiración: la que se realiza con el vientre, la que se hace con el pecho y, por último, la realizada con los hombros. La peor de todas es, sin duda, la realizada con los hombros que, casualmente, es la que se practica en los estados de tensión y de ansiedad.
La respiración completa, es aquella que unifica a las tres: se inhala con el vientre, luego con el pecho y finalmente se llenan los pulmones con la inhalación clavicular. Una vez que se ha inhalado el aire, se mantiene aproximadamente durante dos segundos para después dar paso a la exhalación que se realiza en tres fases:
* Se expulsa el aire de la parte superior de los pulmones y los hombros bajan.
* Se expulsa el aire que se halla en la parte media de los pulmones.
* Se contrae el estómago y el vientre expulsando el aire de la parte baja de los pulmones. Una vez exhalado, se mantiene la respiración durante cuatro segundos aproximadamente, sin tomar aire y de nuevo comienza el proceso.
* Relajación: La atención favorece la memoria, Por el contrario, la ansiedad es su enemigo más directo. Una forma de combatir la ansiedad es llevar nuestro organismo a un estado de relajación.
Sugerimos algunas técnicas para mantenerse relajado:
Sugerimos algunas técnicas para
mantenerse relajado:
mantenerse relajado:
* Practicar el ejercicio físico con cierta asiduidad.
* Respiración profunda y controlada, tal como se ha indicado.
- LOS
MEDICAMENTOS:
A menudo habrás oído hablar de
(incluso habrás visto anunciados) medicamentos para mejorar la memoria y el
rendimiento psíquico. ¿Es esto verdad?
A pesar de las distintas
teorías que explican las bases biológicas de la memoria, la base bioquímica no
se conoce bien. Por eso resulta muy difícil elaborar medicamentos que puedan
actuar sobre ella. No obstante, hemos de tener presente que si la memoria y la
inteligencia dependen del buen funcionamiento del sistema nervioso en general.
Todos aquellos medicamentos que tiendan a restablecer su correcto
funcionamiento, indirectamente están también actuando sobre la memoria y la
inteligencia.
Te indicamos algunos de estos
productos, en la convicción de que siempre han de ser suministrados bajo
prescripción médica:
- Acido glutámico: Se muestra
bastante eficaz en algunas patologías amnésicas. Es inofensivo.
- Antidepresivos: Indirectamente
pueden contribuir a mejorar el rendimiento del alumno depresivo al
devolverle a su estado de normalidad. Si se toman por una persona sin
estos problemas, no consta un mejor rendimiento psicofísico. De todas
formas, hay que tener presente los efectos secundarios y no tomarse si no
es bajo control médico.
- Ansiolíticos: Habría que decir
lo mismo que en el caso anterior para alumnos con un alto nivel de
ansiedad, tensión emocional, angustia, etc., por el efecto relajante que
producen. Fuera de estos casos, no consta ninguna mejora.
- Psicotónicos y psicoestimulantes: Pueden contribuir a elevar el tono vital y aumentar el
rendimiento psicofísico de los alumnos apáticos, con estrés, fatigados,
etc., pero no en los demás casos.
En el caso de los
psicoestimulantes, como las anfetaminas, ten en cuenta lo dicho más arriba.
En definitiva, en
condiciones normales, nunca es aconsejable el uso de medicamentos, salvo por
prescripción facultativa que analizará cada caso y su conveniencia.
¿Por
qué Estudiar?
DAME UNA PALANCA...
¿Qué son los motivos? Puede decirse que son como "palancas"
de la voluntad, instrumentos que ayudan a hacer algo. Es necesario motivar,
pero ¿cómo se motiva? ¿Qué clase de motivaciones son las más adecuadas?Cada uno se conoce mejor que nadie y sabe qué cosas son las que mejor le mueven a realizar tal o cual acción. Pero no se trata sólo de lograr la ejecución de esa tarea, de ese estudio, al precio que sea. Se trata de que tú, con esa motivación, te beneficies como persona, ganes en autonomía y libertad. La motivación hacia el estudio se integra, como un elemento más, dentro del amplio capítulo de la educación de la voluntad. Se trata de que “quieras estudiar” por ti mismo.
QUÉ MOTIVA
Podemos hablar de tres tipos de motivaciones:- Extrínsecas, las que proporcionan alguna clase de beneficio material.
- Intrínsecas, las que proporcionan una satisfacción personal.
- Trascendentes, las que se asientan sobre la responsabilidad de nuestro
deber como personas libres, y se orientan hacia el logro de nuestra propia
mejora y la de los demás.
En la adolescencia surgen las "necesidades del yo" (de propia estima, de reputación). Al adolescente le importa mucho ser “alguien” ante sí mismo y ante los demás y sentirse comprendido, aceptado, valorado y querido.
Por eso, a un adolescente le motiva la satisfacción que proporciona el reconocimiento de su esfuerzo, aunque, a lo mejor los resultados no sean los óptimos. El éxito suele ser una de las mejores motivaciones para un adolescente, y que esos éxitos conlleven una cada vez mayor responsabilidad en la familia y una participación más plena.
BUENAS EXPLICACIONES
Con la adolescencia, ahora ya no aceptas pasivamente lo
que se te dice. Ahora necesitas tomar una postura personal ante todo lo
que te transmiten los padres, profesores y libros. A veces de un modo rebelde,
es cierto, pero se trata de una maduración de tu juicio crítico.Por eso necesitas explicaciones del porqué de cada cosa. Te motivará ver en el estudio una manera de satisfacer esa curiosidad y de ver resueltas tus preguntas. En alguna conversación con tus padres o con algún profesor, pueden ayudarte a que te cuestiones:
- ¿Por qué
estudio esto?
- ¿Qué me
responde?
- ¿Me da
explicaciones suficientes?
- ¿No
deberían hablarme de estas otras cosas?
SENTIDO
También tienes que encontrar una razón del porqué
estudia lo que estudia. A nadie le gusta aceptar, por definición, que
tenemos que aprendernos los autores de Los adolescentes tienen necesidad de amigos y, por eso, se está dispuesto a dedicarles mucho tiempo y a hacerles un favor aunque suponga un gran sacrificio. Así, si estudiar te ayuda a hacer nuevos amigos o a crecer en amistad con los que tienes, no te importará tanto hacerlo: búscate amigos que estudien de verdad; intenta hacer agradable el ambiente de estudio en casa, procurando que tus padres permitan que estudies con tus amigos; procura explicar y ayudar a otros amigos aquella asignatura en la que vas mejor.
MOTIVOS ERRÓNEOS
Los motivos erróneos, o la falta de motivos interiores
es una de las causas principales de una voluntad débil para el estudio.
Entre ellos:- PREMIOS
MATERIALES - No puedes acostumbrarte a hacer
las cosas por el premio (moto, dinero, viajes...). Un premio, alguna vez,
puede ser enormemente positivo, pero no puede ser lo habitual, pues le
convertiríamos en un materialista y calculador. Además, como con
las drogas, cada vez hay que aumentar el valor del premio para que siga
siendo eficaz.
- ÉXITO - Lo fundamental no es sólo el éxito, sino vayas, poco a
poco, comprendiendo que tu trabajo no es solo para tí. Debe
favorecer también a todos los que te rodean. El trabajo así realizado es
fuente de felicidad.
- NOTAS - Tus padres deberían valorar tu esfuerzo y ver si
has obtenido los mejores resultados posibles en tus circunstancias
concretas y su capacidad.
EN RESUMEN...
- El valor y sentido que des a tu trabajo influirá notablemente en la motivación hacia el estudio.
- Lo que
más motiva es siempre el éxito personal; y el éxito es alcanzable
sólo si se poseen los medios técnicos adecuados (técnicas y hábitos de
trabajo intelectual). A veces, puede entrarse en una crisis de "por
qué estudiar", simplemente porque falla el "cómo".
- Encontrar
motivos para estudiar es importante, pero sin exagerar. Aunque esté muy
motivado porque le "vuelven loco" las matemáticas, esto no hace
innecesario el esfuerzo personal. En eso, nadie le puede sustituir
- En
cuanto a la motivación se trata de que tú "quieras"
estudiar por él mismo, y no por el premio o castigo que espera, ya se
trate de una mountain-bike o de dinero.
- A veces,
no hay motivación que valga porque una asignatura concreta no te interesa.
Entonces has que apelar a tu sentido del deber, a tu autoexigencia,
para estudiar cuando no apetece. Y para eso es importante reforzar tu
voluntad.
- Una conversación con tus padres o con un profesor puede resultar muy reveladora; no hace falta que tenga relación con el final de una evaluación o con las notas. Te puede ayudar a plantearte qué motivos tienes para estudiar y ayudarte a descubrir si son adecuados o no.

